Las palabras de Marinetti en el punto cuarto del Manifiesto futurista: "Nosotros afirmamos que la magnificencia del mundo se ha enriquecido con una nueva belleza, la belleza de la velocidad. Un coche de carreras con su capó adornado con gruesos tubos parecidos a serpientes de aliento explosivo... un automóvil rugiente, que parece correr sobre la ráfaga, es más bello que la Victoria de Samotracia", abrieron a la lírica un nuevo campo temático. El objeto prosaico de uso inmediato podía convertirse en objeto poético, con tal de que el poeta supiese descubrir y manifestar su contenido emotivo. Los autores del 27 manifestaron su entusiasmo por la contemporaneidad en la exaltación de esos objetos que, como en la pintura de la época (cubismo, futurismo, pintura metafísica...), cobran autonomía y se erigen en protagonistas del poema.
